A muchos nos ha pasado —incluyéndome— que sorprendemos con horror a nuestro peludo comiéndose sus propias heces o incluso las de otros perros. Aceptémoslo: es algo muy desagradable. A nadie le gusta llegar a casa y ser recibido con un efusivo "beso aromatizado".
Aunque ingerir excremento (una conducta conocida clínicamente como coprofagia) puede ser algo normal en las madres que están criando y limpiando a sus cachorros, en la gran mayoría de los casos es una señal de alerta de que algo no anda bien.
Si te estás preguntando por qué tu peludo lo hace y cómo solucionarlo de raíz, a continuación te explicamos las causas principales y los pasos exactos que debes seguir.
1. El primer paso: Descartar problemas médicos 🩺
Antes de regañar a tu perro por ingerir heces, debes saber que la causa principal podría ser física. Por esto, lo primero que debes hacer siempre es llevarlo al veterinario para una revisión general.
Tu perro podría estar sufriendo de:
- Parasitosis: Presencia de parásitos intestinales que le roban los nutrientes.
- Deficiencias: Falta de vitaminas o minerales.
- Dietas de baja calidad (mala absorción): Si su alimento no se digiere bien, las heces saldrán con restos de comida casi intactos. Esto hace que el popó conserve un olor y sabor muy atractivos para él, ¡y se lo comerá porque le sigue sabiendo rico!
- Problemas digestivos o pancreáticos.
Si el veterinario lo revisa y te confirma que tu peludo está perfectamente sano, entonces estamos frente a un problema de comportamiento o de manejo en casa.
2. Causas de comportamiento: ¿Por qué lo hace si está sano 🧠
La coprofagia es muy frecuente en cachorros que exploran el mundo con la boca y, por lo general, la conducta tiende a desaparecer conforme crecen. Sin embargo, si es un perro joven o adulto y continúa haciéndolo, suele deberse a alguno de estos factores:
⚠️ Miedo al castigo (¡Esconder la evidencia!):
Este es un error muy común. Cuando al perro se le enseña a ir al baño en casa, muchos dueños lo castigan a destiempo al encontrar un "accidente". Al pasar las horas, el perro no asocia el regaño con la acción de hacer popó donde no debe, sino con la simple presencia del popó. ¿El resultado Empezará a comérselo para que no lo regañen, ya que en su mente la lógica es simple: si no está el cuerpo del delito, no hay crimen.
- Aburrimiento o estrés: Si el perro vive en un entorno pobre en estímulos, pasa mucho tiempo solo o no hace suficiente ejercicio, buscará entretenerse con lo que tenga a la mano. Empezará jugando con sus heces y terminará comiéndoselas.
- Llamar tu atención: Los perros, como los niños pequeños, buscan atención (ya sea positiva o negativa). Si tu perro se siente ignorado, sabe que al comerse el excremento tú vas a reaccionar, correrás hacia él y le hablarás, aunque sea para regañarlo.
- Imitación: Algunos perros aprenden esta conducta simplemente viendo a otros perros hacerlo en el parque.
3. ¿Qué hacer para solucionar la coprofagia 🛠️
Una vez descartado cualquier problema de salud, la solución requiere ajustar su rutina diaria. Aplica estos 5 pasos de inmediato:
- Limpieza inmediata y sin escándalos: Si tu perro hace popó en la casa o en la calle, recógelo inmediatamente sin gritar y sin hacer alboroto. Al recogerlo rápido, evitas la tentación, y al hacerlo en silencio, no le das la atención que está buscando.
- Mejora su alimentación: Ofrécele una dieta o un alimento concentrado de alta calidad y de fácil digestión. Al procesar mejor los nutrientes, sus heces dejarán de ser atractivas.
- Cero castigos a destiempo: Evita por completo los castigos cuando encuentres accidentes en casa. Es muchísimo más efectivo premiarlo efusivamente cuando hace del baño en el lugar correcto.
- Premia que lo ignore: Esta es la clave del éxito. Cuando tu perro haga sus necesidades, llámalo hacia ti y dale un premio muy delicioso (como un trozo de salchicha para perros o pollo). Entenderá rápidamente que dejar el excremento quieto e ir donde ti le trae recompensas muchísimo mejores que comérselo.
- Aumenta la estimulación: Paseos más largos, juegos de olfato y juguetes interactivos mantendrán su mente ocupada, cansada y alejada del aburrimiento.
"Con paciencia, refuerzo positivo y mucha constancia, verás cómo logras erradicar este desagradable hábito de la vida de tu perro."